Inicio Blog AFAST y shock hemorrágico
Emergencia

AFAST en medicina veterinaria: rapidez en la identificación del shock hemorrágico salva vidas

En la emergencia veterinaria, pocos minutos pueden definir el pronóstico de un paciente. En situaciones de trauma o hemorragia interna, la identificación rápida del sangrado es fundamental para la toma de decisión.

En la emergencia veterinaria, pocos minutos pueden definir el pronóstico de un paciente. En situaciones de trauma o hemorragia interna, la identificación rápida del sangrado es fundamental para la toma de decisión. Es en ese contexto que el AFAST (Abdominal Focused Assessment with Sonography for Trauma) se convierte en una herramienta extremadamente importante dentro del POCUS veterinario.

El AFAST es un protocolo ultrasonográfico focalizado en la evaluación abdominal, utilizado principalmente en pacientes con sospecha de shock hemorrágico. El objetivo es simple y directo: identificar rápidamente la presencia de líquido libre en el abdomen.

¿Qué es el shock hemorrágico?

El shock hemorrágico ocurre cuando una hemorragia lleva a la reducción crítica del volumen circulante, comprometiendo la perfusión tisular y colocando al paciente en riesgo inminente de muerte.

Gran parte de la sangre del organismo permanece en circulación sistémica. Aproximadamente el 84% del volumen sanguíneo está circulando continuamente, siendo distribuido entre venas, arterias, arteriolas y capilares. Esto explica por qué pérdidas sanguíneas importantes pueden llevar rápidamente a la inestabilidad hemodinámica.

Además, el comportamiento del sangrado puede evolucionar de manera extremadamente agresiva. Pequeñas diferencias en el calibre del vaso lesionado generan aumentos exponenciales en la pérdida sanguínea. Mientras una arteria de 1 mm puede sangrar cerca de 1 mL por minuto, un vaso de 4 mm puede alcanzar pérdidas superiores a 250 mL por minuto.

Inicialmente, el organismo intenta compensar la pérdida de volumen a través de reflejos simpáticos, promoviendo vasoconstricción arterial y venosa, además de aumento de la frecuencia cardíaca. Sin embargo, esa compensación posee un límite. En muchos casos, cuando la pérdida volémica alcanza cerca del 25% al 30%, la presión arterial se desploma rápidamente.

Es justamente en ese momento que la rapidez diagnóstica hace la diferencia.

¿Por qué utilizar el AFAST?

En pacientes traumatizados o con sospecha de hemorragia abdominal, el AFAST permite evaluar rápidamente la presencia de fluido libre en el abdomen.

Aunque el lavado peritoneal diagnóstico es posible, posee limitaciones importantes. El abdomen es compartimentalizado y el sangrado puede estar localizado en regiones donde la punción no alcanza. Además, hemorragias iniciales pueden no ser detectadas fácilmente por métodos invasivos realizados a ciegas.

El ultrasonido FAST ofrece una evaluación rápida, dinámica y extremadamente útil en la rutina de emergencia.

Los cuatro puntos de evaluación del AFAST

El protocolo abdominal descrito para pequeños animales utiliza cuatro regiones principales de evaluación:

1. Hepato-diafragmático

Región subxifoidea, entre hígado y diafragma, utilizada para la búsqueda de líquido libre.

2. Esplenorrenal

Evaluación de la región próxima al riñón izquierdo y al bazo.

3. Cistocólico

Región de la vejiga y el colon, importante para la identificación de acumulación de fluido pélvico.

4. Hepatorrenal

Evaluación próxima al riñón derecho e hígado.

El objetivo del examen no es evaluar detalladamente los órganos, sino identificar rápidamente la presencia de líquido libre.

Escore de fluido abdominal

Cada región positiva suma un punto en el escore abdominal:

  • 0 puntos: ausencia de líquido libre
  • 1 a 2 puntos: pequeño volumen de fluido, generalmente apto para seguimiento clínico
  • 3 a 4 puntos: fuerte sospecha de hemorragia significativa, frecuentemente indicando laparotomía exploratoria

Posteriormente, el protocolo pasó a considerar también el tamaño de las colecciones líquidas.

En gatos:

  • Menos de 5 mm = 0,5 punto
  • Más de 5 mm = 1 punto

En perros:

  • Menos de 1 cm = 0,5 punto
  • Más de 1 cm = 1 punto

Esa adaptación ayuda a evitar abordajes quirúrgicos innecesarios en pequeñas acumulaciones líquidas.

El AFAST debe ser rápido

En la emergencia, el principal objetivo del FAST es acelerar la toma de decisión.

El examen no debe transformarse en una ultrasonografía abdominal completa. Muchas veces, el paciente está inestable, hipotenso y en progresión rápida hacia shock grave. En esos casos, perder tiempo midiendo estructuras o elaborando informes extensos se aleja completamente del propósito del protocolo.

El foco es responder rápidamente:

  • ¿Existe líquido libre?
  • ¿El paciente está inestable?
  • ¿Hay indicación quirúrgica?

¿Cuándo indicar laparotomía exploratoria?

Pacientes con:

  • Inestabilidad hemodinámica
  • Signos clínicos de shock
  • FAST abdominal positivo para fluido libre

pueden requerir laparotomía exploratoria inmediata.

Asimismo, la laparotomía también posee papel diagnóstico en determinadas situaciones. En casos dudosos, esperar la evolución del shock hemorrágico puede ser más peligroso que la intervención precoz.

Caso clínico: trauma grave y ruptura esplénica

Un caso reciente citado durante la clase involucró una perra atropellada por un tren, presentando fracturas graves e importante inestabilidad clínica.

El AFAST reveló gran cantidad de líquido libre en las regiones hepatodiafragmática, cistocólica, hepatorrenal y esplenorrenal. Durante la cirugía, se identificó ruptura esplénica con hemorragia intensa, siendo realizada esplenectomía.

La paciente evolucionó con recuperación clínica tras intervención rápida.

Conclusión

El AFAST revolucionó el abordaje de emergencia en pequeños animales por permitir evaluación rápida, objetiva y altamente útil en pacientes críticos.

Más que un examen ultrasonográfico, el FAST es una herramienta de toma de decisión. En situaciones de hemorragia abdominal, cada minuto importa. Identificar rápidamente líquido libre puede ser determinante para indicar cirugía antes de que el paciente evolucione hacia un shock irreversible.

En la emergencia veterinaria, rapidez y razonamiento clínico salvan vidas.

¿Quieres más seguridad en emergencia e intensivismo?

El GDETIV es nuestro curso completo de emergencia y terapia intensiva veterinaria — desde lo básico hasta lo avanzado, con casos clínicos y herramientas para la rutina de la guardia.

Conocer el GDETIV →
Volver al blog